¿Cuántas promesas 'vuestras' habéis incumplido?
¿Es más complicado mantener una promesa con nosotros mismos que con los demás?
Yo creo que los tratos que hacemos con nosotros mismos tendemos a quebrantarlos. ¿Por qué?. Quizás porque la disciplina que nos aplicamos a nosotros mismos tiende a ser más flexible, maleable, y la vamos acomodando según las circunstancias y nuestras propias necesidades. ¿Es cuestión de fuerza de voluntad?
Cuantas veces os habéis prometido no hacer tal cosa, o tal otra...sobre todo referente a lo que hacían nuestros padres con nosotros. Cuántas veces habré dicho yo: ‘Nunca haré tal cosa como mi madre'...y al final, termino haciéndola exactamente, pero exactamente igual a como lo hacía ella. ¿La impronta esta quizás demasiado marcada en este caso?, ¿lo aprendido supera a lo prometido?
Quizás el truco está en hacerse promesas que se puedan llevar a cabo...o quizás eso sea lo fácil. Y, ¿a quién le gustan las cosas fáciles?
He de confesar que yo me he hecho varias promesas esenciales a mí misma, y a veces, me cuesta cumplirlas. Pero lo que tengo clarísimo es que lo primero de lo primero es ser honesta conmigo misma, y las voy a cumplir aunque me muerda las uñas o me dé de cabezazos con una pared.
Prometo las promesas que me hice a mí.
Seguiré intentándolo una y otra vez...
...Aunque a veces, MUCHAS VECES cueste horrores cumplirlas.

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