¿Cuáles son las batallas sin reglas?, ¿cuáles las que no te dan tregua?

¡Qué difícil expresar lo que circula por mi cabeza!

Mis batallas, mis luchas...las que son sólo mías, esas seguro que no me dan ningún tipo de descanso. Sólo el tiempo ocupado te da un descanso aparente, pero sólo aparente, la lucha sigue ahí aunque no te ocupes de ella. El único final posible para estas guerras es encararlas. El consumo de energía y el cansancio que provocan es demasiado considerable como para dejar que duren mucho.

Todas las batallas tienen sus reglas, o ¿siempre se las coloco yo? ¿En el amor y la guerra todo vale?
Creo que no, que no todo vale.

En mi caso, la prudencia siempre termina venciéndome y establezco yo misma los criterios para una lucha impecable, honorable. No podría luchar de otro modo, en ningún caso o situación. Ni en el amor, ni en la guerra.

La prudencia....¿cuántas veces habéis dejado de batallar por prudencia?, ¿cuántas cosas habéis dejado de decir por prudencia?, ¿cuántas os habéis sacado de la cabeza y del corazón por prudencia?

Yo seguro que he dejado pasar batallas que probablemente podía haber ganado o no, sólo por prudencia. De algunas me arrepiento, las menos, de la mayoría no. Mi conciencia así me lo chiva.

Y cuántas veces me he callado cosas por prudencia!!!! A lo largo de la vida, he aprendido que la prudencia está bien, pero está mejor no quedarse nada dentro, nada que se pueda enquistar y ensombrecerte de alguna manera...tenemos que ser luz, pero eso lo dejo para otro día, y otra canción.

Dime un motivo, una razón por la que estarías dispuesto a luchar sin reglas, sin tregua...